Noticias Apicolas (www.noticiasapicolas.com)(07 de Julio de 2009)
El ácaro
varroa, Varroa destructor, es sólo un decimosexto de una pulgada de largo.
Pero su tamaño diminuto no ha impedido este parásito de hacerse la plaga más
peor de las abejas de miel desde su detección por primera vez en la Florida
en los años ochenta.
Cualquier amenaza a las abejas de miel es una amenaza a la agricultura de
EE.UU. Sin las abejas, los rendimientos y la calidad de muchas de las
cosechas florecientes sufrirían, incluyendo la producción de almendras,
manzanas, arándanos, melones, arándanos rojos, y calabacín. En realidad,
como resultado de su papel como el polinizador principal de estas cosechas,
las abejas de miel tienen un valor de 14 mil millones de dólares a la
economía estadounidense, sin tener en cuenta el valor de la miel y la cera
producida por ellas.
Por consiguiente, investigadores en todas partes de EE.UU. están buscando
nuevas maneras de controlar el ácaro varroa—especialmente métodos que
reducirán el uso de los productos químicos fluvalinate y coumaphos
actualmente usados.
En la Unidad de Investigaciones de Química mantenida por el ARS en
Gainesville, la Florida, el líder de investigación Peter E.A. Teal está
probando una estrategia de atraer y matar los ácaros usando tablas pegajosas
que contienen atrayentes químicos naturales llamados semioquímicos. Por
razones relacionadas con solicitar una patente, Teal no revela los
compuestos específicos, pero él dice que dichos compuestos son producidos
naturalmente por las abejas y atraen muy eficazmente los ácaros varroa. En
la naturaleza, los ácaros varroa usan semioquímicos para encontrar las
abejas adultas y jóvenes. Luego los ácaros debilitan o matan las abejas
alimentándose de la hemolinfa de ellas. Infestaciones severas de los ácaros
pueden matar una colmena en varios meses, robando al apicultor de los
beneficios de la miel y los servicios de polinización.
Pero con el enfoque de Teal, los ácaros encuentran una mezcla rica de aromas
de abejas que atraen los ácaros lejos de sus víctimas y en las tablas
pegajosas, donde las plagas se mueren de hambre.
Los resultados de las pruebas preliminares del atrayente son prometedores.
"Por ejemplo, podemos causar del 35 al 50 por ciento de los ácaros a caerse
de las abejas cuando los exponemos a los atrayentes, y más del 60 por ciento
de los ácaros libres son atraídos a estos productos químicos en pruebas
biológicas", Teal dice.
Además, no parece que la dosis adicional de semioquímicos en la colmena
afecta significativamente el comportamiento normal o la actividad de las
abejas, dice Teal. Él y sus colaboradores—asociado postdoctoral Adrian Duehl,
y Mark J. Carroll de la Universidad de la Florida—informaron sobre los
resultados durante la Conferencia de Apicultura Norteamericana del 2009 en
Reno, Nevada, en enero
Los investigadores esperan que obtener una patente sobre los atrayentes
estimulará un socio industrial a desarrollar aún más la tecnología para
utilización por los apicultores como una herramienta para detectar la
presencia de los ácaros, y como una alternativa al uso de los productos
químicos.
La versión en inglés fue publicada
en la revista 'Agricultural Research' de julio 2009