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Manejo de una
colmena en
Otoño
El manejo de otoño, al contrario de lo que muchos apicultores opinan, es uno de los manejos más importante de la actividad apícola. De este manejo dependerá la producción de la próxima temporada, esto debido a que las abejas que nacen durante este periodo son las que invernarán y comenzarán la actividad en la temporada siguiente. Estas abejas viven 6 ó 7 meses a diferencia de las que nacen durante el periodo de plena actividad que viven alrededor de 42 días, de allí que se les denominen “abejas longevas”.
Debido a esta situación, se recomendó: otorgar un marco estirado y vacío para la postura de la reina; alimentar con una fuente especial para estimular dicha postura de manera de prolongarla; comprimir a las colonias disminuyendo los espacios interiores; reducir la piquera, vigilar las reservas de nutrientes; elegir buenos lugares para invernar soleados y resguardados de vientos, ojalá en áreas de floración temprana; eliminar y/o fusionar familias muy débiles, para fortalecer otras familias, es más factible que pase el invierno una familia fuerte que muchas débiles.
3.1 Control de Espacio.El manejo apícola durante la otoñada, hace necesario reacondicionar los espacios dentro de la colmena, puesto que normalmente se presentan situaciones de reducción de población. Esta disminución de la población, no ocurre de la misma forma en todas las colonias, hay muchas reinas que continúan en postura, mientras que otras disminuyen en forma ostensible su ovoposición. Esta condición, nos otorga una buena opción para iniciar la selección de las colonias que se reproducirán durante la próxima temporada, no hay que olvidar que de la postura de la reina durante el otoño dependerá la producción de la temporada próxima, ya que las abejas que nacen durante este tiempo compondrán en su mayoría el contingente trabajador del arranque de primavera (abejas longevas). A medida que avanza el invierno se deben controlar los espacios para que haya una correcta ventilación y un control de Humedad y Temperatura (se recuerda que la temperatura normal de la colonia es de 32 a 35 C° y la humedad varía entre un 40 y 60 %). Aquellas colmenas que estaban en doble cámara de cría y se redujeron, deberán ser comprimidas a cámara de cría simple, retirando la segunda cámara ya vacía de población y dejando las reservas de alimento en el alza correspondiente. Las cámaras simples que también se reducen, deben ser comprimidas con ayuda del tabique o diafragma, el cual permitirá que el racimo invernal calefaccione óptimamente el espacio que ocupa, quedando la bola invernal acondicionada con sus reservas de alimentos a los costados de la misma y los marcos de miel en exceso pueden colocarse por afuera del tabique, para ser reubicados cuando sea necesario. El tabique puede ser confeccionado de madera "cholguán", cartón, plástico o papel periódico. La piquera debe reducirse a 4 a 10 centímetros, y las colmenas deben inclinarse hacia delante con el objetivo de permitir el escurrimiento de las aguas lluvias. Cuando se está invernando con núcleos, estos deberán estar colocados en cajones nucleros de 5 marcos y se controlarán periódicamente los espacios y la alimentación, ya que los núcleos deben ser vigorosos y fuertes para su desarrollo primaveral. También se debe mencionar que, si por determinadas causas algunas colmenas quedan huérfanas (muerte de reinas por accidente al efectuar un control, o por muerte natural de las mismas), se procederá a realizar una FUSIÓN, ya que no podremos esperar a que estas colonias sobrevivan en buenas condiciones hasta la primavera, para lo cual, con la técnica simple de que una colmena fuerte y bien organizada se le coloca papel de diario sobre los cabezales de la cámara donde está el racimo y encima se ubica el alza que contiene a la población huérfana, de esta manera se fusiona. Ya al cabo de un par de días se revisa esta colmena, unificada, para proceder a su reorganización De esta forma se aprovecha la población que había quedado huérfana, con lo cual se fortalece la colonia que sirve de base, la que podrá ser nucleada en la primavera. Lógicamente, las colmenas a fusionar no deberán ser débiles ni estar enfermas.
3.2 Ultima revisión antes de la invernada1. ¿ Hay en cada familia una Reina que pueda satisfacer las necesidades de la colmena y que pueda responder con seguridad al inicio de la nueva temporada?. ¿ Qué hacer? :
· Reemplazarla por una reina de reserva, que se tiene para tales casos de emergencia, en pequeños núcleos o minifamilias. · Fusionar las familias porque no se dispone de reinas de reserva.
Es durante este periodo del año que la influencia de la reina se hace sentir. Algunas reinas continúan con la postura hasta fines de otoño y aún después del comienzo del tiempo frío. También existe una marcada diferencia entre el porcentaje de postura de cada reina. Algunas reducen su postura mucho más rápidamente que otras, aunque pueda haber alguna cría en las colonias durante todo el período otoñal. La reina ideal tiene un alto grado de postura y continúa poniendo hasta bien entrado el otoño, proporcionando así un racimo grande de abejas jóvenes para el invierno. Cuanto más fuerte sea la colonia en lo que a población se refiere, mejor pasará el invierno. Una colonia fuerte, de abejas relativamente jóvenes, con abundantes reservas de miel y polen, también estará capacitada para cuidar de la cría en la última parte del invierno y a comienzos de la primavera, esas colonias generalmente pasarán la primavera siguiente con poca perdida y, con un manejo adecuado de su población que irá en continuo aumento, pueden ser llevadas al flujo de néctar en óptimas condiciones para recolectar el máximo. Por lo tanto, es de suma importancia asegurarse que cada colonia tenga una reina capaz de un rendimiento ideal. Las reinas nuevas deberían introducirse con tiempo suficiente para que comiencen a poner a fines del verano o principios de otoño. Las reinas que se introduzcan al fin de la temporada ya no pueden producir una población adecuada de abejas jóvenes para la bola (esfera) invernal.
2. ¿ Está la familia, en abejas vivas, en cría sellada u operculada, de tal fuerza que puedan atender como nodrizas y como recolectoras el desarrollo que se va a iniciar con el próximo año apícola?.¿ Qué hacer? : · Fusionar las familias más débiles, para que así juntas pasen mejor el invierno, y atiendan mejor su próximo desarrollo. Al final de la temporada y luego de la cosecha, se le debe dar espacio a la reina para que continúe su postura, proporcionándole marcos, los más perfectos, con sólo celdillas de obreras, en las posiciones cuatro y ocho, así, las abejas que nazcan de esta postura serán las abejas longevas que pasarán el invierno, y las que darán la partida en la temporada siguiente; por lo tanto, de éste manejo dependerá la producción de la próxima temporada.
3. ¿ Tienen las familias tantas provisiones de miel y de polen que puedan pasar holgadamente el tiempo de invierno, y alcanzan estas provisiones también para iniciar una crianza grande y rápida sin temor que su población y ellas mismas puedan morir de hambre?. ¿ Qué hacer? : · Al respecto, se especula bastante; no todos los colmenares son iguales, ni todas las familias son iguales, ni los manejos, ni los criterios de los apicultores etc., por lo tanto, hay que considerar a cada familia como individuo o como unidad biológica, y cada colmena tiene sus propios requerimientos de mantención y de producción. Hay que asegurar una cantidad de alimento, que permita a la familia pasar un buen invierno, esta cantidad para algunos autores fluctúa entre 6 y 10 Kg, dependiendo sí se invierna sólo en cámara de cría o con cámara de alimentación. Es importante asegurarse en el otoño de que cada colonia tenga abundantes reservas de miel y polen disponible. Cuando las abejas almacenan polen, especialmente hacia fines de temporada, pocas veces llenan las celdas más de dos tercios o tres cuartas partes de su capacidad. Con mucha frecuencia completan estas celdas con miel y las sellan. Cuando hay una buena provisión - tanto de miel como de polen - y la familia tiene una reina joven y un racimo invernal fuerte, se encuentra en condiciones ideales para el invierno.
Las familias que no se encuentren en excelentes condiciones para el invierno deben ser fusionadas con otras. A las que se encuentren en condiciones pobres se les deben sacudir sus abejas de los marcos frente a otras colmenas y el material se retirará del apiario y se almacenará, resguardándolo de las polillas, para volver a llenarlos nuevamente con abejas en la próxima temporada.
4. Cada familia debe mantenerse en perfectas condiciones de Sanidad, para que puedan expresar a cabalidad su potencial productivo. ¿ Qué hacer?. · Cerciorándose que la reina declina en su postura, es el momento ideal para la aplicación de medicamentos para el control de la Varroasis; debido a que este parásito ataca tanto las abejas adultas como las crías, lo cual dificulta en parte su control. Ahora, necesitan las abejas una sola cosa: Calma.
4.3 OTOÑO1. Cerciorarse del la relación espacio-población-alimento 2. Hacer manejo sanitario contra Varroa 3. Colocación de piqueras 4. Control de peso de las colonias 5. Inclinar las colmenas y asegurar techos 6. Asegurar que todas las colonias tienen una reina
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