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Meliponas en colombia
Dentro de las abejas sin aguijón, el género
Melipona, descrito por
Illiger en 1806, es aquel que presenta el
mas alto grado de
especialización del grupo (Wille, 1983).
Son abejas que se distinguen
fácilmente de los otros géneros de la
subfamilia por su aspecto
robusto, generalmente grandes (8-15 mm
largo), con alas que no
sobrepasan la longitud del cuerpo. Poseen
un estigma delgado, con
margen cóncavo o recto, dentro de la
celda marginal, y 9 a 14 hámulos
por ala.
Respecto a su biología, esas abejas son
las únicas dentro de los
Meliponinae que producen numerosas reinas
pequeñas en celdas que
son exactamente iguales a aquellas en las
que se crían las obreras. En
los demás géneros se producen algunas
pocas reinas grandes en celdas
reales de mayor tamaño. La determinación
de castas está dada
posiblemente por factores genéticos y
alimenticios mientras que en los
otros géneros son solo factores
alimenticios los que intervienen
(Michener, 1990).
Es un grupo estrictamente americano que
se distribuye desde México
hasta Argentina. Se han encontrado unas
40 especies (Camargo et al.,
1988). El grupo fue revisado por Schwarz
en 1932 quien reconoció
tan solo 12 especies.
Posteriormente Moure & Kerr (1950)
revisaron nuevamente la
clasificación haciendo importantes
aportes que sirvieron para aclarar
algunos problemas taxonómicos. Kerr et
al. (1967) propusieron el
subgénero Micheneria y Moure en
1975, lo cambió por Michemelia.
Sinembargo, Michener (1990) no considera
que el grupo sea lo
suficiente heterogéneo para necesitar
dividirse en subgéneros, de
forma que se sigue considerando a
Melipona como un género
monotípico.
En Colombia hemos encontrado hasta ahora
19 especies distribuidas
desde el nivel del mar (p. ej.
Melipona gr. fasciata) hasta alturas de
3400 m (Melipona nigrescens). En
trabajo preliminar, Nates-Parra
(1983) registró 46 especies de abejas sin
aguijón de las cuales
solamente informaba de 6 especies de
Melipona. Parra (1984) registró
4 especies mas. En listado presentado por
Nates-Parra (en prensa),
este número se eleva a 17 especies.
Las abejas del género Melipona son
muy apreciadas en los países
americanos por su calidad de miel, y en
algunos de ellos han sido
bastante estudiadas y explotadas (Brasil,
Venezuela, Bolivia, México).
Desde épocas pre-colombinas eran
conocidas por los indígenas centro
y suramericanos, quienes obtenían miel y
cera (Nogueira-Neto, 1970).
Melipona quadrifasciata, M.
scutellaris y M. compresipes
han sido
objeto de estudio de muchos
investigadores brasileños, especialmente
en lo que se refiere a métodos de
división y manejo de colmenas y
cruzamientos en condiciones controladas
(Campos, 1983; Almeida et
al., 1986; Campos & Melo, 1988). En
algunas regiones de Colombia
su explotación se hace en forma rústica,
con el consiguiente peligro
que estas prácticas acarrean para la
sobrevivencia de las especies.
El propósito de éste trabajo es presentar
las especies colombianas del
género Melipona encontradas e
identificadas hasta el momento, y
promover estudios de historia natural,
comportamiento,
aprovechamiento económico e interacciones
abeja-flor
Hábitos de nidificación
Las abejas del género Melipona
construyen nidos siempre cubiertos en
casi cualquier cavidad que encuentren
disponible (arboles vivos o
muertos, rocas, paredes) a alturas que
van desde 50 cm a 5 m. Se
adaptan muy bien a cavidades
artificiales, tales como canastos o
cajones, suministradas por el hombre con
el objetivo de intentar una
explotación semiracional. La entrada de
los nidos puede ser un
orificio o un tubo. Cuando es orificio,
este puede ser simple, por el
que cabe una sola abeja (Melipona
favosa, M. fuliginosa), o presentar
estrías radiales hechas de barro y
recubiertas con resinas de colores
(M. fasciata). Cuando se trata de
un tubo, este presenta la forma de
una trompeta aplanada , hecha de cerumen
mezclado con barro, duro y
con sus bordes festoneados; también puede
estar cubierto de resinas y
semillas de colores. El nombre vulgar
"sapa" con el que se conoce a
Melipona fasciata
en la región Andina hace referencia a este tipo
de
entrada. Algunas especies presentan
indistintamente tubos u orificios
como entrada a sus nidos (M. fasciata,
M. grandis).
Los panales son horizontales, dispuestos
uno sobre otro pero con
suficiente espacio entre ellos para
ventilación y circulación de las
abejas. Los potes de alimento rodean
completamente la cámara de
cría, pero separados de ella por el
involucro.
Comportamiento defensivo.
A pesar de que no tienen aguijón, los
meliponinos se defienden muy
eficientemente. Algunas especies del
género Melipona son
generalmente mansas, y su única defensa
es huir, mientras que otras,
son francamente agresivas atacando
masivamente por medio de
mordiscos y depósito de sustancias
resinosas sobre la piel del intruso
especialmente cuando se irrumpe en la entrada
del nido y mas cuando
hay perturbación a su cámara de cría. El
grupo fasciata reúne
especies que pueden exhibir los dos tipos
de comportamiento (Nates-
Parra & Cepeda, 1983), aunque su nivel de
agresividad también
depende del tamaño de la población.
Otras especies son mansas y aún tímidas
en presencia del hombre pero
son muy agresivas con otras abejas. Es el
caso de M. fuliginosa,
especie esta que hemos encontrado muy
mansa. Sinembargo, Roubik
(1992) comenta que después de cualquier
perturbación defienden su
nido bravamente.
Según versiones de apicultores de
Santander y Llanos Orientales estas
abejas son capaces de eliminar colmenas
completas de Apis,
decapitando a las obreras que salen en
defensa de sus nidos. El motivo
de estos ataques es desconocido, pues se
han presentado épocas de
escaso flujo nectarífero, y en ese caso
M. fuliginosa roba provisiones,
ó en época de buen flujo sin que las
abejas roben nada (Nates-Parra &
Cepeda, 1983).
Además del mecanismo de ataque directo,
Melipona protege sus nidos
utilizando otras estrategias que evitan
el ataque por parte de
depredadores: 1. El tipo de nidificación,
nidos cubiertos, protegidos
dentro de una cavidad y con entradas
reducidas evitan entrada de
intrusos. 2. La presencia de guardianas
en entradas reducidas es muy
efectiva. 3. Entradas cubiertas de
resinas y presencia de laberintos
internos confunden a animales que quieran
penetrar en el interior de la
colmena dando tiempo para que las obreras
localicen y eliminen al
intruso. 4. Cierto tipo de "mimetismo"
presentado por Melipona
fuliginosa,
que es una abeja grande, negra, semejante
morfológicamente a los abejorros del
género Bombus, que si tienen
aguijón y pueden llegar a ser bastante
agresivos.
Comunicación
Las abejas del género Melipona no
tienen el sistema de comunicación
tan especializado como el que presenta
Apis mellifera, pero si son
capaces de dirigir a sus compañeras al
sitio donde han encontrado una
fuente de alimento. La abeja pecoreadora
al llegar a la colmena se
muestra muy excitada llamando la atención
de quienes la observan en
el interior de la colmena. Emite zumbidos
con unas frecuencias muy
precisas: largos si el camino que recorrer es
largo y corto si la fuente
esta muy próxima a la colmena. Kerr &
Esch (1965) verificaron que
tanto en Melipona como en Apis,
los sonidos juegan un papel muy
importante en la comunicación de
distancia. Luego sale y se dirige
hacia la fuente, dejando un rastro de
huellas olorosas, con distancia de
2 a 7 m entre huella y huella. Así
informa dirección (Kerr & Rocha,
1988).
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