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La apicultura es un arte apasionante, lleno de misterios y
secretos por resolver. A pesar de los miles de estudios realizados en torno al
arte de criar abejas para aprovechar sus productos son muchos los enigmas por
desvelar. Los apicultores del Alto Almanzora guardan con celo muchos de sus
escondrijos y sin embargo, coinciden en señalar que sigue siendo un fascinante
mundo colmado de misterios milenarios. La asociación de Apicultores del Valle
del Almanzora ha localizado en Purchena su sede y su centro de operaciones y ha
llegado para quedarse. En la Casa Museo de la Miel de Almería. al visitante se
le ofrecera un recorrido histórico sobre el arte milenario a través de paneles
ilustrativos. Se descubrirán las formas diferentes que se adoptan en cada país y
en cada época. Los utensilios y diferentes materiales que se han utilizado y se
utilizarán en el futuro. En este sentido, desde de la Asociación de apicultores
Valle del Almanzora, hacen un llamamiento a los apicultores de la provincia para
que colaboren en la puesta en marcha del museo con la donación de materiales.
Además, uno de los grandes atractivos de este centro será que el visitante podrá
ver a través de una mampara de cristal a las abejas y como trabajan sus
colmenas.
La Casa Museo será también el lugar idóneo para conocer,
degustar y comercializar los diferentes tipos de miel y un sin fin de productos
derivados de la crianza de abejas.
La senda de la abeja
El perfil del apìcultor del Valle del Almanzora es muy
variado y comprende aficionados y profesionales de todas las edades, profesiones
y clases sociales. Todos parten del mismo denominador común; la pasión por la
apis mellifera suibérica, también conocida una subespecie de la abeja doméstica
española. Otro de los proyectos más atractivos del colectivo está relacionado
con la puesta en marcha de actividades relacionadas con el turismo rural y
alternativo. En este sentido, trabaja ya en la futura senda de la abeja. Es una
actividad apiturística que se desarrollará en un formato de senda comarcal y
temática, que pretende poner en valor la apicultura como actividad rural
tradicional y promocionar sus beneficios en pro de la biodiversidad y
sostenibilidad en el medio ambiente y rural.
A lo largo de
varios kilómetros de recorrido, y realizando una serie de paradas en los
principales miradores del Valle del Almanzora, el visitante podrá apreciar la
flora de interés apícola más representativa de la zona, finalizando en el
colmenar demostrativo donde, con las medidas adecuadas de protección, podrá
observar diversos tipos de colmenas. La idea de esta actividad es conjugar el
senderismo, la educación ambiental, la apicultura y potenciar la gastronomía y
el turismo local, proponiéndose como una innovación en el turismo rural a nivel
nacional. Durante el recorrido se podrá apreciar los más representativos tipos
de colmenas según las diversas formas de practicar la apicultura: convencional o
ecológica, grado de profesionalidad, orientación productiva, localización
geográfica, materiales disponibles, respeto al bienestar de la abeja, apicultura
sedentaria o trashumante, etc... Los beneficios ambientales de este excelente
agente polinizador y precursor del comienzo en la cadena alimenticia en los
ecosistemas, es aún en día poco conocida y de incalculable valor. Además los
beneficiosos productos apícolas (miel, polen, cera, jalea real, veneno,
propóleos y material vivo) extraídos de forma adecuada y sostenible para las
colonias de abejas, son de gran calidad nutricional y medicinal.
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