Noticias Apicolas (www.noticiasapicolas.com)(03 de febrero de 2011)
La abeja Africana que trajo en
1956 el biólogo Warwick Esteban Kerr era Apis mellifera scuttelata, con el
tiempo los cruzamientos reiterados con otras razas adaptadas al Brasil de origen
europeo transformó a la scutelata en la abeja africanizada que hoy conocemos en
la Argentina.
La abeja africanizada es de
color negra, o negra con bandas amarillas en el abdomen y conviven en la misma
colmena algunas de color negro con otras cuyo abdomen es con bandas amarillas.
Es de menor tamaño que las de
origen europeo, es bastante mas chica y la reina es de color rojo negruzco o
dorado negruzco.
Las celdillas son
inconfundibles por su tamaño, pareciendo sus panales a los de una avispa. Tienen
comportamientos parecidos a los de las avispas cuando se toca el nido, si se
levanta un cuadro con crías las abejas nodrizas vuelan desesperadas dejando casi
vacío el panal lo que dificulta muchísimo el trabajo con las mismas. Rechazan la
cera estampada standard adaptada al tamaño de abejas europea -mas grande- y
hacen panales propios, pegados a cada cara de la cera estampada. Las reinas
europeas o de otras razas de abejas más grandes, son rechazadas por no poder
aovar en celdillas tan chicas, lo que dificulta el cruzamiento.
Son muy prolíficas y cuando
enjambran a veces lo hacen con varias reinas. Son mucho mas agresivas que las
europeas y tienen la característica de atacar en mayor número de abejas. Tardan
mucho mas tiempo en tranquilizarse, a veces no lo hacen por horas y persiguen a
su presa hasta una distancia superior a los 200 metros .
No siempre están agresivas,
pero en circunstancias especiales impredecibles, ante la menor perturbación
“Arde Troya” y salen en grandes cantidades al ataque de todo lo que resulte
ajeno al paisaje natural: animales domésticos, ropa, zapatillas, caballetes,
burletes de los vehículos, en fin todo lo que resulte ajeno a su colmena.
Mientras las abejas de raza europea tienden a picar en los ojos, cuero cabelludo
y cuello; las africanizadas pican en cualquier lugar. La cantidad de veneno que
inyecta es similar a la de cualquier abeja pero cuando ataca lo hace en grandes
grupos y como persigue por largas distancias la victima termina con múltiples
picaduras.
Es mas sensible y reacciona en
forma inmediata a las feromonas de alarma que liberan en cada picadura junto con
el veneno.
Es probable que liberen mas
feromonas de alarma ante cualquier perturbación que otras abejas.
Reaccionan muy poco ante el
humo que a veces parece irritarlas mas. Para poder trabajar con algunas de estas
colmenas hay que desarmar rápidamente el nido de cría para desorientarlas, lo
que da unos minutos de tiempo como para efectuar el trabajo deseado.
Pueden llegar a atacar a otras
colmenas invadiendo su nido y mezclándose con sus abejas después de dejar un
tendal de abejas muertas en el piso. Son tan feroces que en ocasiones atacan a
varias colonias a la vez.
Mientras las abejas de raza
europea sucumben en su nido a consecuencia de los incendios, inundaciones,
depredadores, hambre; la abeja africanizada huye y abandona hasta la cría en
busca de otro lugar mejor. Recorre largas distancias en busca de alimentos,
trabaja desde muy temprano y hasta muy tarde ya casi de noche y es muy
resistente a las enfermedades, especialmente a varroa.
Mantiene el nido con huevos y
crías durante casi todo el año lo que le permite adaptarse mejor a zonas con
mieladas sorpresivas y cortas.
Se adapta muy bien a los
climas tropicales y subtropicales, cálidos y húmedos.
Dentro de las colmenas
llamadas de tipo africanizado hay una gama muy amplia de comportamientos, desde
colmenas que son un verdadero peligro para las personas y animales domésticos
hasta otras que son muy manejables y que conviven con los animales domésticos y
además de ser mansas, son muy productivas, prolíficas, y muy resistentes a las
enfermedades.
Junto con las africanizadas
hay colmenas que son portadoras de características genéticas muy favorables,
heredadas de las africanizadas, pero mas grandes, dóciles, prolíficas y muy
resistentes a las enfermedades
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