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Longevidad de las abejas. Abejas Longevas o Abejas de invierno 1-Longevidad de las abejas: Se dice que la abeja de invierno es mas longeva porque en su estadio larval consume un día mas de polen que las larvas de la abejas primaverales. Friedrich Ruttner decía que la larva de la abeja de invierno o “abeja longeva” tiene un día mas de consumo de jalea real Otros dicen que el polen de otoño es mas rico en proteínas. Que en invierno trabaja menos y por eso vive mas. Que consume mas polen y por eso vive mas. Jacinto Naveiro dijo que la abeja de invierno o abeja longeva vive mas porque no necesita producir jalea para alimentar y por lo tanto esa proteína la reserva para si y por eso es mas longeva. Es mas longeva por que no amamanta. Y describe varios ensayos empíricos para demostrarlo Por ejemplo:
Dice:“Prueba
lo dicho el hecho de que una colonia sin reina permite que las obreras dupliquen
o tripliquen la duración de su vida comparándola con las de una colonia normal.
No teniendo que utilizar su jalea para alimentar una nueva vida, alargan la
propia. Todos tienen un denominador común: “LAS PROTEINAS” Las abejas en otoño acumulan proteínas en forma de pan de abejas o polen ensilado y en su organismo; en los cuerpos grasos en forma de proteína corporal. La proteína corporal acumulada en los cuerpos grasos y otras partes del organismo de la abeja son utilizadas por esta como reserva para los momentos de máximo requerimiento. Un buen índice de proteína corporal permite sobrellevar con éxito cuando es joven la alimentación de las larvas y mas tarde las labores de colecta de néctar en plena mielada. Esta reserva de proteínas le permite también prevenir o en su defecto sobrellevar los embates de las enfermedades. Le permite también sobrellevar el crudo invierno y lo que es mas pesado aún, volver en primavera con las energías y proteínas suficientes para alimentar a la nueva camada de crías con jalea real. Cuanto mayor es el nivel de proteína corporal mayor será su vitalidad y longevidad. Un buen nivel de proteína corporal depende en especial de la nutrición: 1- Una buena alimentación larval 2- Una buena alimentación proteica en los primeros días de vida adulta 3- Una alimentación proteica acorde a las exigencias del medio, A- A mayor esfuerzo mas consumo y por ende mayor concentración de proteína digestible deberá tener el polen consumido B- Cuanto mayor es la tasa de natalidad mayor será el desgaste de proteína corporal que necesitarán las nodrizas para alimentar la cría y por consecuencia mayor tendrá que ser la tasa de proteína del polen que consuma Es evidente que la longevidad está ligada a la calidad del polen que consuma, Pero por otro lado, hay situaciones extremas de gran esfuerzo que consumen proteína corporal sin que la abeja pueda recuperarla en su totalidad por mas que reciba una buena nutrición. Esas situaciones las mencioné en otro trabajo como Situaciones de Estrés en las abejas.El nivel de “proteína corporal” está influenciado por:1-Polen 2-Tasa de natalidad 3-Carga de trabajo de la abeja
Proteína corporal de la abeja: El polen provee a la colonia de abejas de toda la proteína necesaria para el desarrollo del cuerpo y su normal funcionamiento. Las abejas utilizan la proteína existente en el polen fundamentalmente para el desarrollo de los músculos, glándulas y demás tejidos corporales. Estas proteínas del cuerpo de la abeja pueden ser trasladadas de un lugar a otro de los tejidos de la misma. Por ejemplo, cuando una abeja deja de producir jalea real, la proteína pasa de las glándulas hipo-faríngeas a las glándulas cereras y luego a los músculos de vuelo. A su vez la abeja tiene capacidad de almacenar proteínas a nivel de los cuerpos grasos. Cuando se da un periodo de bajo ingreso de polen con ingreso de néctar las abejas nodrizas no pueden desarrollar correctamente las glándulas hipo-faríngeas y por lo tanto no pueden alimentar a las larvas con jalea real. En estos casos son las abejas viejas las que trasladan proteínas de los cuerpos grasos a las glándulas hipo-faringeas y alimentan transitoriamente a las crías. Esto se puede dar por un corto tiempo. La intensidad de trabajo de la abeja nodriza determina mayor desgaste y a su vez la longevidad de la abeja. Cuanto mayor es el contenido de proteínas del cuerpo de la abeja mayor será la vida útil de la misma. Un caso extremo en las necesidades de polen se puede dar frente a cortes repentinos de flujo y aportes, cuando las abejas reducen el nido de cría rápidamente, llegando a utilizar en casos de escasez las larvas de zánganos y las de los bordes de los nidos como fuente proteica. Es en estas situaciones extremas en que se produce este tipo de canibalismo entre las abejas. Contrariamente a lo que se cree, se ha demostrado que las abejas cuando nacen, todavía no han completado su desarrollo fisiológico y requieren de una alimentación proteica para el inicio del funcionamiento de las glándulas para alimentar a la cría, los cuerpos grasos y otros órganos como las glándulas cereras. Las abejas inician el consumo de polen a partir de las dos horas de nacer y tienen el máximo requerimiento a los 5 días para disminuir notablemente a los 8 a 10 días, para suspender casi totalmente a los 15 a 18 días cuando se prepara para realizar las tareas fuera de la colmena. La cantidad de polen consumido por la abeja nodriza depende de la época del año y de la cantidad de cría a alimentar. Los momentos de máximo consumo se dan al inicio del flujo de néctar cuando está muy desarrollado el nido de cría. La cantidad de polen que consume anualmente una colmena es variable pero oscila entre 20 y 50 kg. Cuando la abeja realiza un esfuerzo en condiciones normales consume hidratos de carbono, pero cuando este esfuerzo es máximo como en las mieladas de eucalipto, el aporte de aminoácidos esenciales y de proteínas para sostener y reponer adecuadamente todo el desgaste muscular, es de suma importancia. En este momento es fundamental la concentración de proteína cruda del polen que consume la colmena y los niveles de aminoácidos esenciales del mismo. Los pólenes de eucalipto difieren en cuanto a su composición proteica. Los hay con muy baja concentración de proteína cruda y muy bajos niveles de Isoleucina particularmente. Esta composición y sobre todo los niveles de proteína cruda, son fundamentales en la fase de preparación de la colmena (pre-mielada), pues afectan significativamente la longevidad de la abeja, llegando hasta disminuir en un 50% la misma. Este hecho es muy importante porque impide llegar a grandes poblaciones en la colmena; y lo que es más, cuando la abeja llega a pecoreadora le quedan ya unos pocos días de vida. En consecuencia, se disminuye en mucho la capacidad de pecoreo de la colmena. Los niveles bajos de Isoleucina a su vez potencian estos efectos. Las abejas necesitan pólenes con por lo menos 20% de proteína cruda. La mayoría de los pólenes de eucalipto presentan niveles de proteína entre el 18% al 30 %, dependiendo de la especie, localización, condiciones climáticas, etc. El polen de eucalipto maculata tiene de 25 a 33% de proteína por lo que es considerado muy bueno para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento de la colonia en periodo de máximo esfuerzo como normalmente es un periodo de alto flujo de néctar de eucalipto. El polen de los pinos tiene del 5 al 7% de proteínas por lo que es una fuente de alimentos nutritivamente pobre. Las abejas pueden llegar a tener altos niveles de proteína corporal con porcentajes de proteína cruda superiores a los 80%. Cuando llegan a este nivel son fuertes, longevas y con gran capacidad para pecorear mucha miel. Paralelamente podemos encontrar colonias con un porcentaje inferior al 30% de proteína corporal, siendo en este caso abejas de corta vida, susceptibles de contraer loque europea, nosema y son muy malas productoras de miel. El nivel de proteína corporal es muy importante durante el otoño de manera tal que las abejas puedan controlar bien a nosema, invernar en condiciones saludables y desarrollar rápidamente la colonia en la primavera siguiente. El nivel de proteína corporal se reduce con la producción de miel, de cera, en clima muy caluroso o muy frío y especialmente con el desarrollo de la cría en primavera. Esta proteína cruda se incrementará en la medida que entre polen con más de 20% de proteína cruda digestible y que las abejas no estén estresadas por un gran flujo de néctar, o condiciones adversas del clima. El porcentaje de proteína cruda es un buen índice para evaluar la capacidad de invernar, obtener buenas cosechas y resistir enfermedades como el nosema, loque europea y cría yesificada. (Ver: “Nutrición de las abejas en el proximo informe”) Por: Orlando Valega, apicultor de Apícola Don Guillermo. Correo: apicoladonguillermo@yahoo.com.ar
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